Percepciones sensoriales y organolepticas del aceite de argan
El aceite de argán tiene, como todos los aceites, diferentes tipos en función de la calidad de grano y de la fecha. Cada tipo de aceite genera un olor diferente que es difícil de describir y que despierta sensaciones diferentes en su consumo.
El aceite de granos tostados tiene todas las características de los olores del argán virgen de las nueces ligeramente tostado. Se percibe directamente y de manera retronasal.
El aceite de granos quemados, o ahumados deja en la boca un regusto bastante amargo.
El aceite de argán que se ha pasado de fecha tiene un sabor rancio, similar al aceite de oliva cuando se ha dejado muchos días al sol. Esto es porque el aceite ha comenzado a sufrir un proceso de oxidación. Será mejor que evitemos ingerir o usar este tipo de aceite.