• Aceite de Argan : Beneficios , propiedades y virtudes

    El aceite de argán tiene multitud de propiedades terapéuticas, culinarias y cosméticas. 

    En la piel, este aceite esencial contiene gran cantidad de insaponificables, la mayoría de ellos son betacarotenos, precursores de la Vitamina A que hace que tenga grandes propiedades de regeneración de la piel. La piel seca se hidrata en profundidad y queda protegida de factores externos gracias a sus ácidos grasos esenciales. la vitamina E que contiene ayuda también a favorecer que la piel no se oxide y envejezca.

    En los músculos, hace que éstos no sufran tanto la degeneración típica de la edad, evitando que pierdan elasticidad y que se contracturen.

    Ayuda a luchar contra el colesterol. el aceite de argán favorece la síntesis de prostaglandinas lo que hace que bajen los niveles del colesterol malo en sangre y aumenten los del colesterol bueno. Previniendo, así, enfermedades coronarias y protegiendo el sistema circulatorio.

    En el uso cosmético suaviza la piel, la hidrata en profundidad, promueve su elasticidad y evita que aparezcan espinillas y granitos. Las uñas y el pelo se hidratan y brillan como rejuvenecidos.

    Se usa como aceite de masaje para casos de reumatismo.


    En  el Marruecos tradicional,  de donde es originario el árbol, es muy utilizado  para tratar de la varicela en la infancia, se aplica regularmente en el vientre tenso de las mujeres embarazadas para prevenir las estrías, hidrata el cuero cabelludo y se usa para reducir la aparición de la caspa.

    El aceite de argán es, en resumen,  un remedio natural contra el envejecimiento.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

    Reduce la hipertensión. Si se consume regularmente,  Los investigadores han descubierto recientemente que el consumo regular de este aceite de argán se reduciría en un 50% el riesgo de desarrollar hipertensión. 

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    Aceite de Argan y sus propiedades cardiosaludables

    El pasado 2009, el profesor Abdelfattah Derouiche, doctor en bioquímica aplicada a la nutrición y la bio-industria, presentó en la  XIV Reunión Europea de la Sociedad Francesa de Cardiología, el trabajo de los investigadores marroquíes sobre elos beneficios del consumo del aceite de argán en la prevenc ión nutricional de las enfermedades cardiovasculares del hombre. Es decir, científicos marroquíes, médicos del Departamento de Salud y el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas marroquíes colaboraron en la elaboración de un estudio nutricional y biológico del aceite de argán. 

    En una primera encuesta nutricional, que se llevó a cabo en dos poblaciones de productores y consumidores de este aceite (Tagadirt Achbarou región de Taroudant, región de Essaouira Tamanart), se demostró que los niveles séricos de los consumidores de aceite de argán en relación con los no consumidores  de la misma población son considerablemente menos ricos en colesterol LDL (colesterol malo) y más rico en antioxidantes como la vitamina E (aceite de argán es dos veces más concentrado que el aceite de oliva, hasta 660 mg / litro de tocoferol). Es decir, aquellas personas que toman habitualmente aceite de argán tienen menos colesterol del malo y una mayor concentración de Vitamina E (fundamental para expulsar el colesterol de nuestro organismo).


    El segundio estudio que habla de la intervención nutricional con el aceite de argán, se llevó a cabo en Meknes, en colaboración con el IFCS (Instituto de Formación de Carreras de Salud) y de Hospital Militar Moulay Ismail. Se trataba de 60 alumnos con hábitos alimentarios saludables pero que no tomaban aceite de argán de manera cotidiana. El estudio consistía en introducir una ración diaria de 25 gramos de aceite de argán o de aceite de oliva en los participantes del desayuno. Los resultados iniciales mostraron que después de 3 semanas de consumo del aceite de argán, hizo que bajasen los niveles de triglicéridos en la sangre y que aumentase el HDl (mal llamado, colesterol del bueno), así como una alta concentración de vitamina E en la sangre. Es decir:

    Baja los tringlicéridos + baja el colesterol malo +aumenta el bueno + más vitaminas = se reduce el riesgo de enfermedad coronaria.

    Para el Prof. Derouiche, estos resultados muestran sin lugar a dudas los beneficios del aceite de argán en la lucha contra el colesterol y otras enfermedades coronaria. Para ello hay que ingerir a diario dos cucharadas de aceite de argán. Este mismo profesor está actualmente estudiando el uso de aceite de argán para la cura de la caricela, sordera crónica, estimulación cerebral así como para prevenir abortos involuntarios.

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    Aceite de Argan y cuidado de la piel

     El aceite de argán es uno de los aceites esenciales más utilizados por la industria cosmética. Esto es debido a que tiene grandes propiedades hidratantes y regenerativas. Científicos franceses de la Universidad de Metz han podido comprobar científicamente que, aplicado en zonas dañadas por el sol o deshidratadas, el uso cotidiano del aceite de argán hace que las células rejuvenezcan y que la piel se hidrate y se tense.

    El aceite de argán está especialmente recomendado para personas que han sufrido los estragos del sol y que presentan en la piel quemaduras leves o pequeñas zonas con rojeces. También es muy favorable para personas que sufran de psoriasis, ecemas y otro tipo de enrojecimientos de la piel.

    Sólo tendremos que aplicar sobre la zona dañada unas gotas de aceite esencial de argán para empezar a notar los efectos beneficiosos de ése sobre la piel. En casos graves, o que requieran un tratamiento más continuado, pueden recurrir a tiendas de cosmética natural donde les darán cremas hidratantes o tratamientos con base de aceite de argán que puedan ser más específicos para su caso concreto.

    No obstante, también podemos ayudar a nuestro organismo desde dentro, ya que tomando dos pequeñas cucharadas al día podemos beneficiarnos de las propiedades rejuvenecedoras del aceite de agán.

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    Aceite de Argan, usos mas importantes

    Dentro de los aceites esenciales, el aceite de argán es uno de los más ricos en grasas y tiene tres funciones básicas: nutricionales, de prevención de enfermedades y cosmético.

    El aceite de argán contiene gran cantidad de Vitamina E que evita que el colesterol se pege a las paredes de venas y arterias, favoreciendo así que éste sea expulsado de nuestro organismo y evitando problemas coronarios como hipertensión, hipercolesterolemia o, en los casos más graves, infartos de miocardio.

    Nutricionalmente  las tribus bereberes lo emplean como si se tratase de un aceite virgen cualquiere y, de hecho, hacen con él una pasta de color chocolate llamadsa amlou con la que hacen un pan típico de desayuno.  El aceite de argán ayuda en la lucha contra los radicales libres que afectan a nuestro organismo.

    Tanto es así que se estan realizando varios estudios sobre el efecto anticancerígeno que el consumo de este aceite tiene sobre el organismo, ya que las tribus que lo consumen de manera cotidiana a penas registran casos de cáncer. Un curiosidad antropológica similar con los esquimales y su bajo índice de colesterol hizo que los científicos demostrasen el poder del aceite de hígado de bacalao como el elemento natural más infalible contra el colesterol, por lo que podemos estar ante un caso de similar envergadura.

    En cuanto a la cosmética natural, cada vez son más las cremas, champúes y sérums que cuentan en su composición con el aceite de argán. Esto es debido a que tiene grandes propiedades hidratantes y que, además, hace que las arrugas de destensen y que las típicas manchas de la edad y el sol se atenúen.

     

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    El aceite de Argán y sus propiedades anticancerígenas

     El aceite de argán ha sido objeto de estudio de científicos marroquíes y gaditanos cuyo objeto de estudio es analizar las propiedades anticancerígenas de este aceite esencial. En este estudio, resultado de la suma de esfuerzos de científicos de Universidades españolas y marroquíes, se están analizando determinados extractos químicos del aceite de argán.

    Estos extractos son purificados y aplicados a cultivos celulares tumorales (es decir, tejidos que ya han desarrollado el cáncer) con el fin de estudiar su reacción y comportamiento. El estudio se encuentra en fase in vitro, es decir, de momento se analizan tejidos en probetas y, en función de los resultados obtenidos, si fuesen satisfactorios, se podría empezar a usar in vivo, en ratas de laboratorio infectadas genéticamente con tumores malignos. Una vez superada esa fase podrían empezar a desarrollar un medicamento para humanos.


    Las hipótesis propuestas en la investigación se encaminan a conocer si el consumo de ese aceite tendría un efecto preventivo sobre los tumores más frecuentes, tales como los cánceres de mama, pulmón y colon. “El 50% de los hombres y el 35% de las mujeres en Europa son obesos. Por lo tanto, cuanto más excedida de peso está una persona, mayor es su riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer. La obesidad es responsable de 35.000 nuevos casos de cáncer cada año en Europa. En concreto, la obesidad, aumenta en un 40% los riesgos de cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas.

    En el tejido graso se producen reacciones bioquímicas que activan sustancias promotoras de cáncer. Evitar el exceso de peso debería ser una de las bases de la prevención de enfermedades crónicas en las sociedades modernas”, matiza Juan-Bosco López, uno de los científicos de cabecera de este estudio.

    El control del peso a través de la dieta y el ejercicio físico son dos pasos necesarios con los que, según el investigador de la UCA, se podría evitar un gran número de nuevos casos de cáncer. “Con el cáncer de colon ocurre lo mismo. Con una dieta rica en grasas, la vesícula biliar lanzará más bilis al colon, siendo las sales biliares promotores tumorales. Además, estas sales, segregadas en exceso, pueden facilitar la absorción de carcinógenos ingeridos por la dieta”.

    Por lo tanto, la mala alimentación y la obesidad,  podrían ser el abono de cultivo del cáncer en nuestro organismo. Conocido es por todos que el aceite de argán posee gran cantidad de ácidos insaturados, básicos para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, y de Vitamina E, que se ocupa de evitar que el colesterol se pege a las paredes de venas y arterias y ayuda a prevenir problemas coronarios. La gran esperanza de estos científicos es demostrar que el consumo de aceite de argán, al unir estas dos propiedades, puede retrasar, curar o sanar los casos de tumores cancerosos.

     

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